El acceso se realiza por una rampa, que queda en un lateral de la entrada principal. La parada del autobús está practicamente en la puerta, con lo que la llegada es sencilla. No posee parking propio, pero San Agustín está cercano.
El mostrador de recepción es alto. Los espacios son amplios y no hay dificultad de movimiento. Los cambios de nivel se hacen por medio de rampas que poseen una adecuada pendiente. Los ascensores están adaptados. Los accesos al restaurante, patio y diferentes espacios no conllevan problemas por estar enrasados o solucionados arquitectonicamente. En el acceso a las habitaciones hay escalones.
Hay aseos públicos adaptados para minusválidos en la planta baja.
Posee una habitación adaptada para minusválidos.